Urdaibai, una maravilla de la naturaleza en Euskadi

Reserva de Urdaibai (Vizcaya)
Reserva de Urdaibai (Vizcaya). Autor: Guggenheim-Bilbao.

Urdaibai, como Reserva de la Biosfera, posee un enorme valor natural. La naturaleza ha sido generosa con esta tierra, a la que ha regalado formaciones de gran belleza y playas espectaculares que compiten en atractivo con los montes y sus frondosas masas forestales.

Cabo Ogoño

Cabo de Ogoño (Vizcaya)
Cabo de Ogoño (Vizcaya)

Este peñón, en cuya ladera se asienta el pintoresco pueblo de Elantxobe, es una atalaya natural que nos regala vertiginosas panorámicas sobre la playa de Laga, Izaro, Bermeo y nuestro mar Cantábrico. A esta impresionante masa caliza de paredes verticales se asciende de manera sencilla desde Elantxobe (2km). Un paseo entre el bosque de encinar Cantábrico.

Encinar Cantábrico

Encinar Cantábrico
Encinar Cantábrico

Es uno de los ecosistemas más representativos de Urdaibai, una de sus señas de identidad: marca fuertemente su paisaje, y condiciona su fauna y usos.

Son bosques importantes desde el punto de vista ecológico y biogeográfico, con especies vegetales que deben hacer frente a la escasez de agua (especialmente en verano), que desarrollan extensas raíces y hojas pequeñas y coriáceas capaces de retener la humedad.

Los encinares cantábricos de Urdaibai acogen una fauna diversa. Su estructura cerrada y espesa hace de esta masa forestal un refugio protegido para muchas especies animales. Las masas más representativas de encinar cantábrico en Busturialdea son las que se extienden desde el cabo Ogoño hasta Ereñozar.

La campiña y el bosque atlántico

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La campiña es el entorno natural de caseríos y núcleos habitados.

La campiña es el entorno natural de caseríos y núcleos habitados, constituido por un mosaico de prados, cultivos y pequeñas formaciones boscosas adyacentes.

Su formación se debe a la explotación agrícola y ganadera del territorio, es el ecosistema que ha sido intervenido directamente por el ser humano, un paisaje diverso y armónico, con presencia de caseríos vascos tradicionales. Están rodeados de cultivos, diversas especies de animales, pastizales y plantaciones forestales, que la dotan de esa especial singularidad y riqueza.

La marisma

La marisma (Urdaibai)
La marisma (Urdaibai)

En Urdaibai, hay en la actualidad unas 600 Ha. de marismas, que presentan un amplio lecho innundable. La acción de las mareas dota a este ecosistema de un componente dinámico con gran atractivo para su observación. Es un paisaje que cambia cada pocas horas.

La marisma de Urdaibai es un ecosistema en el que se funden como en pocos lugares la influencia de la naturaleza con las prácticas seculares del hombre. En un entorno que a primera vista parece virgen, la mirada experta descubre un entramado de antiguos diques de piedra y barro (munas), estructuras para compuertas ya en desuso, zonas semidesecadas para pastos (polders) y canalizaciones para antiguos molinos.

El Litoral

Esta  zona consta de dos ecosistemas claramente diferenciados: el litoral y los fondos marinos.

Litoral: Son áreas de condiciones extremas, en fuerte pendiente o en abierto acantilado, expuestas a las inclemencias del mar y del viento. Son pocas las especies vegetales que se desarrollan en ellas. San Juan de Gaztelugatxe, la isla de Aketxe, el cabo Matxitxako (Bermeo), el gran acantilado de cabo Ogoño, el litoral de Antzora y los acantilados de Lapatza, son algunos de los parajes destacables.

La temperatura del agua oscila desde los 10-12ºC del invierno a los 20ºC del verano. Las especies marinas más habituales en las aguas que bañan el litoral de Busturialdea son Moluscos como los caracolillos, lapas, ostras, pulpos o sepias. Crustáceos, como la quisquilla, los percebes, el bogavante y el cangrejo de mar o karramarro. Y peces como la lubina, la Mujarra, el Berdel, el Txitxarro o el salmonete. Ocasionalmente se pueden ver en éstas aguas, grandes cetáceos como los delfines comunes o mulares, el rorcual común, el rorcual aliblanco, cachalotes y orcas.

Rasa Intermareal de Ogella

Rasa Intermareal de Ogella
Rasa Intermareal de Ogella

En marea baja, la playa de Ogella, compartida por  los municipios de Ea e Ispaster, descubre al cielo su , amplias zonas rocosas y charcas de diferente profundidad con una delicada y asombrosa biodiversidad marina, de destacado valor en el Litoral Cantábrico. Entre otras valiosas especies, está el alga endémica Fucus chalonii. Ideal para los amantes del submarinismo. El entorno también nos regala la posibilidad de conocer y disfrutar del peculiar fenómeno geológico.

San Juan de Gaztelugatxe

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El islote de Gaztelugatxe.

El islote de Gaztelugatxe, coronado por la ermita de San Juan, es uno de los lugares más impresionantes que podrás ver. Durante sus casi mil años de historia el templo ha presenciado desde actos de piratería y naufragios, a ceremonias religiosas en épocas más recientes. La capilla está unida a la costa por un puente de 231 peldaños, rasgados en un acantilado de roca flysch –en la Península solo la hay en la Cornisa Cantábrica– que queda al descubierto cuando baja la marea. No hay otro balcón mejor en la costa vizcaína que esta atalaya que, junto a la cercana peña de Aketxe forma una reserva natural de gran valor por ser lugar de cría de aves marinas. 

Playas de Urdaibai

Bulliciosas o solitarias, grandes arenales o pequeñas y recogidas playas. Son muchas y variadas las playas de Urdaibai, todas con el encanto del Cantábrico, bien para disfrutar de una tranquila jornada al sol o para un día de aventuras acuáticas. Fuera de época estival son también un fantástico lugar para disfrutar del bravo sonido del mar, para pasear inmersos en la naturaleza más bella, o para disfrutar de la soledad.

Islas de Urdaibai

Siempre rodeadas de misterios y leyendas, las islas e islotes de Udaibai son buen ejemplo de ello. Son islas continentales, es decir, en algún momento de su historia estuvieron unidas al continente.

Sollube

Con sus 683m de altitud, y por su privilegiada situación, sin otras cimas a su alrededor, ofrece inmejorables vistas de toda la comarca. Una cima “histórica”; es uno de los cinco montes bocineros, el primero de ellos, desde donde se llamaba a las Juntas Generales; y también ha sido testigo de cruentas batallas durante la guerra civil. Es uno de los límites de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, y para alcanzar la cima se puede elegir entre su ascenso a pie, para lo que hay acondicionados distintos accesos: desde el Alto de Sollube, 1h hora; desde Sukarrieta, 2h y 30´ o bien en coche hasta la cima, donde hay instalado un mirador.

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