4 pueblos de Burgos donde encontrar la tranquilidad

Frías, pueblo de la provincia de Burgos. Imagen: Turismo de Burgos

Lejos del ajetreo, el estrés y el bullicio propio de las grandes ciudades, la provincia de Burgos cuenta con numerosos rincones que se erigen como auténticos remansos de paz donde reina la naturaleza, la historia y el arte. Porque no nos vamos a engañar, este verano, volver al pueblo e ir en busca de la tranquilidad es lo que toca.

Por esto, te traemos una selección de lujo, dentro de la provincia de Burgos: Puentedey, Frías, Oña y Poza de la Sal, cuatro lugares perfectos para desconectar, respirar aire fresco y cargar las pilas en un ambiente encantador con regusto medieval.

Puentedey, una maravilla de ingeniería natural

Puente natural, en Puentedey, Burgos. Imagen: Turismo de Burgos.

Al sur de los canales del Dulla, rodeado por montañas, Puentedey forma, junto a otras poblaciones, parte del término municipal de la Merindad de Valdeporres. En el marco de un paisaje de singular belleza bañado por el río Nela, a nadie deja indiferente su magnífico puente natural. Se trata de una auténtica obra de ingeniería tallada por el propio río, que forma una de las estampas más famosas de la provincia, dando nombre así a la localidad. ¿A que adivinas que significa Puentedey? Pues sí, “puente de Dios”.

Puentedey, un remanso de paz. Imagen Turismo de Burgos.

Con una bonita arquitectura popular y tradicional, caracterizada por la combinación de hornos de pan, el potro de herrar y algunos edificios palaciegos, destaca también la muralla medieval y la iglesia parroquial de san Pelayo. En este lugar que deja con la boca abierta a todo el que lo visita, se pueden realizar numerosas actividades al aire libre, entre ellas senderismo, piragüismo, pesca o espeleología.

Frías, uno de los pueblos más bonitos de España

En la comarca de Las Merindades está el pueblo de Frías. Imagen: Turismo de Burgos.

Al norte de la provincia, a unos 70 kilómetros al norte de la capital burgalesa, Frías se alza como uno de los pueblos medievales más representativos y con más encanto, no solo de Burgos; pertenece  a la Asociación de Pueblos Más Bonitos de España. Tierra de guerreros, donde la historia se puede palpar en cada piedra y muy vinculada al origen de Castilla, se encuentra en una posición estratégica a orillas del Ebro y es la puerta de entrada a los valles de Burgos, Vizcaya y Álava.

Su núcleo urbano medieval, considerado Conjunto Histórico Artístico, sus casas colgadas y su imponente castillo del siglo X, que corona el municipio desde lo alto de una atalaya, crean una silueta inconfundible en el paisaje.

Naturaleza y patrimonio en Poza de la Sal

Panorámica de Poza de la Sal, pueblo de Burgos. Imagen: Turismo Burgos.

En la comarca de La Bureba, al noreste de la provincia de Burgos, en tierras próximas al Parque Natural de los Montes Obarenes, Poza de la Sal es una villa medieval que no pasa desapercibida. Recibe su nombre de las salinas, el motor de su economía durante siglos, y es hoy una bonita aldea de calles empedradas y grandes casonas que forman su casco histórico.

Poza de la Sal, una historia unida a las salinas. Imagen: Turismo de Burgos.

Además, es el hogar del naturalista Félix Rodríguez de la Fuente, que cuenta con un Espacio Medio Ambiental con su nombre, punto de partida del itinerario interpretativo ‘Tras las huellas de Félix’. La ruta discurre en torno a tres ejes temáticos: el pueblo, las salinas y el páramo, y pasa por edificios de carácter histórico como la iglesia de San Cosme y San Damián, declarado Monumento Histórico-Artístico, o la Plaza Vieja, caracterizada por sus inconfundibles soportales medievales.

Oña, baluarte del esplendor de Castilla

Plaza de Oña, Burgos. Imagen: Turismo Burgos.

Nuestro recorrido nos lleva hasta los pies del río Oca, entre la meseta y la cornisa cantábrica, donde emerge la población de Oña extendiendo sus casas a lo largo de empinadas calles que se desarrollan alrededor del Monasterio de San Salvador. Bastión extraordinario del arte y la historia, este magnífico edificio alberga los sepulcros de los reyes y condes de Castilla y Navarra. Junto a otros edificios de carácter religioso y civil, marca la personalidad única de un lugar que exhibe con orgulloso el esplendor de su pasado con muestras como la iglesia de San Juan, el arco de la Estrella, la Torre de San Juan o la antigua judería.

Y por supuesto, no te pierdas el Jardín Secreto de Oña, que forma parte de los antiguos jardines del monasterio, donde hoy se hallan exposiciones temporales de arte contemporáneo, además de una piscifactoría del siglo XVI.

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