Kazajistán, un territorio sorprendente

Kazajistán
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Kazajistán es un país tan bello como desconocido. ¿Te imaginas las maravillas que pueden encontrarse en un país que tiene una superficie de 2,7 millones de kilómetros cuadrados y que es el noveno país más grande del mundo? Por eso, en un territorio tan extenso hay forzosamente que elegir dónde ir.

No es tarea fácil porque las tentaciones son muchas, pero algunas tienen prioridad sobre otras. Te mostramos tres bellezas naturales y extraordinarias que no te puedes perder, y dos ciudades que también te dejarán con la boca abierta. Cuando pises Kazajistán se convertirá seguro en uno de tus destinos favoritos. Echa un vistazo, y entenderás por qué.

Almaty puerta de entrada

Aunque desde 1997 ya no es la capital del país, que se trasladó a Astana (un dicho kazajo dice: “Astana para trabajar, Almaty para vivir”), sigue siendo el centro comercial y cultural de Kazajistán y la puerta de entrada al país si viajas en avión. Se encuentra al sureste, rodeada por las magníficas montañas “celestiales”, las Tian Shan, sobre las que hay nieve perpetua.

Continúa siendo el centro cultural, financiero, educativo y turístico del país, sede todavía de numerosas administraciones, embajadas y universidades y en ella se concentra el principal nudo de vías de comunicación. Recorriendo sus calles, nos encontramos una ciudad sofisticada y de arquitectura moderna con una opción muy interesante de museos, además de vastas zonas verdes.

Y a la hora del shopping, acércate hasta la calle peatonal de Zhibek Zhol, además de tiendas y mercados encontrarás una interesante oferta en gastronomía y vida nocturna. 

Un cañón de mil colores

El Cañón de Charyn es uno de los sitios más espectaculares que te esperan en el enorme Kazajistán. ¿Por qué no puedes perdértelo? sus extraordinarias formaciones rocosas de color ocre surgen de repente en medio de la estepa, aparentemente de la nada, con un paisaje que adquiere una tercera dimensión (y no exageramos nada).

Durante millones de años, las aguas del río Charyn, el viento y el sol han ido esculpiendo un espectacular cañón de 150 a 300 metros de profundidad que el tiempo ha ido transformando en lo que vemos hoy en día. 

Reserva de la Biosfera Aksu-Jabagly

Declarada Reserva de la Biosfera en 2018, Aksu-Jabagly es la reserva natural más antigua del país y una de las más visitadas. La belleza salvaje de su paisaje es espectacular: 1.319 kilómetros cuadrados de valles, ríos, montañas nevadas y glaciares.

La diversidad de Aksu-Jabagly es enorme, ya que es una región en la que la montaña se encuentra con la estepa, siendo un paraíso para los botanistas, ornitólogos y amantes de la naturaleza. la primavera ofrece un paisaje tan espectacular como el de la foto, con las pradera de tulipanes salvajes rojos, una más de las 1.312 especies de plantas con flores que hay en Aksu-Jabagly.

Además, desde aquí puedes encaminarte hacia Turkestán, donde se encuentra uno de los monumentos más bellos de Kazajistán, patrimonio de la Humanidad y principal sitio de peregrinaje del país: el mausoleo de Khoja Ahmad, primer gran sabio musulmán del mundo turco. Este mausoleo está recubierto de magníficos azulejos, y destaca por su doble cúpula de 28 metros de altura, decorada también con azulejos dorados y verdes.

Las “perlas de Tien Shan”

El Parque Nacional de los Lagos de Kolsai y Kaindy se encuentra en la ladera norte de las montañas Tian Shan, en el sureste de Kazajstán y se llaman a menudo “Perlas de Tien Shan”. Es de los pocos lugares frondosos del país, con prados y bosques, numerosos plantas raras, fauna singular y está estrictamente protegido.

El Kaindy es un lago alpino de una longitud de medio kilómetro y casi 30 metros de profundidad en algunas partes, que resulta inquietante con árboles muertos que sobresalen del agua.

Astaná, la futurista capital

La reluciente capital de Kazajistán, situada a orillas del río Ishim en el norte del país, ha crecido entre las estepas. La ciudad, construida a medida, se alza en como un espejismo, con una de las arquitecturas más audaces y modernas de Asia, es la creación simbólica del presidente Nazarbáyev y se ha convertido en uno de los símbolos de Kazajstán del siglo XXI. La capital, en constante evolución, recibió un gran impulso con la Exposición Internacional del 2017.

Su horizonte está cada vez más lleno de rascacielos y monumentos ambiciosos de la era espacial, muchos de ellos firmados por destacados arquitectos internacionales. A lo largo de la margen izquierda, la ultramoderna torre Bayterek de 97 metros de altura ofrece vistas panorámicas desde su plataforma de observación.

Tampoco te pierdas el Palacio Presidencial de Ak Orda, coronado por una enorme cúpula azul y oro. La calle comercial Nurzhol Bulvar, una avenida de dos kilómetros, alberga el gigantesco centro de entretenimiento Khan Shatyr, un centro comercial y un complejo de playa cubierto.