De Venecia a Atenas y Montenegro (I)

Venecia
Vista de Venecia. Autor: Héctor González/SoloQueremosViajar

Este recorrido empieza y acaba en Venecia, por lo que dejaremos la célebre ciudad de los canales para el final. También visitaremos Atenas, la capital de Grecia. Antes, y como aperitivo, unas palabras sobre la cercana Treviso, con un aeropuerto que sirve de receptor de viajeros a Venecia.

Treviso

Tras un paseo de unos 40 minutos desde nuestro coqueto hotel cercano al aeropuerto, nos plantamos en el centro de la ciudad para, en primer lugar, disfrutar de uno de sus afamados (en general, de toda Italia) helados.

Paseamos junto a un canal (tiene esa similitud, aunque a reducida escala hídrica, con Venecia) y seguimos por la epicéntrica Piazza dei Signori, con la enorme pizzería del Pino que ocupa buena parte de su extensión.

Entramos en el duomo, con elevadas columnas exteriores y un estilo que recuerda a San Pedro, en el Vaticano, aunque mucho más reciente y menos monumental.

Treviso da para un recorrido de un par de horas por el casco histórico, comprobar la escasez de papeleras o contemplar la corriente que arrastra el río Sile. Con unos 84.000 habitantes, una alargada muralla delimitada el casco histórico, aunque a veces queda difuminada entre edificios más recientes.

Bari

Una mujer vende pasta en la calle en Bari (Italia)
Una mujer vende pasta en la calle en Bari (Italia). Autor: Héctor González/SoloQueremosViajar

Ya por el mar Adriático, y después de la salida desde Venecia, nos plantamos en Bari, en la parte superior del tacón de la bota a la que se suele asimilar la silueta de Italia. Recorremos la denominada calle de la pasta, donde robustas mujeres siguen confeccionando este producto alimenticio tan italiano y vendiéndolo en la puerta de sus hogares. La más célebre en Bari la constituye la que tiene forma de oreja, la llamada orecchiette, típica de la zona de Apulia.

Basílica de San Nicolás

Visitamos la basílica de San Nicolás, con los restos del santo transportados hasta allí en el siglo XI por marineros de Bari. También deambulamos por la catedral en honor a San Sabino, muy cerca del castillo, con su enorme foso. En general, los enclaves más atractivos del centro histórico se hallan bastante cerca. Allí también empieza el espigado paseo marítimo.

Llaman la atención las estrechas callejuelas que entornan la basílica, con las sábanas secándose colgadas de tendederos en los balcones y otorgándole un singular policromado. 

También los enormes toldos curvados o las motos abriéndose paso entre nubes de turistas. Todo presidido por la estatua de San Nicolás, mientras que en un gran rosetón que destaca en la fachada de la catedral se asoma la Virgen de la Paloma.

Hacemos una degustación de dos tipos de vino (blanco y tinto), pasta dulce, tres tipos de aceite, tomate seco y dos sabores de paté de aceitunas para cerrar la visita y continuar el periplo por el Adriático.

Katakolon y Olimpia

Desde Bari nos desplazamos a Katakolon, ya en Grecia. Su nombre no despierta, a priori, sensación alguna; no obstante, si añadimos que a unos 40 kilómetros de este puerto se encuentran los restos de la mítica Olimpia, iniciadora de las olimpiadas, la situación cambia.

Templo de Zeus

Ocho euros cuesta el transporte de Katakolon a los vestigios de Olimpia, a los que se suman 12 euros entrar al yacimiento, con museos incluidos. Queda poco del legendario estadio, aunque impresiona pisar la explanada y pensar en lo que significó.

Estado Olímpico en Olimpia
Estado Olímpico en Olimpia (Grecia). Autor: Héctor González/SoloQueremosViajar

Del mismo modo también produce un cosquilleo especial plantarse ante los restos del templo de Zeus, que albergó su famosa estatua, inmortalizada por haber pasado a la historia como una de las siete maravillas de la antigüedad.

Restos de la palestra, del gimnasio… Más que por lo que queda, no demasiado si se compara con Delos o con Pompeya, vale la pena recorrer Olimpia por sentirte en el espacio en el que tanto se inició. Después, un paseo por el coqueto puerto de Katakolon ayuda a completar la escala.

Santorini

Incursión en el mar Egeo con parada en la turística isla de Santorini, o más bien archipiélago por su profusión de islotes.

Descenso hacia el puerto viejo de Santorini (Grecia)
Descenso hacia el puerto viejo de Santorini (Grecia). Autor: Héctor González/SoloQueremosViajar

La subida o bajada, depende de lo que cada cual escoja si es que se decide, de los 500 escalones desde el puerto viejo hasta la principal ciudad, Thera, constituye uno de los principales recuerdos para el visitante. Existen las opciones alternativas de ascender en el concurrido teleférico (cuatro euros) o en sobre un burro (seis euros).

Ruinas de Akotiri y localidad de Kamari

La capital de Santorini está atestada en verano de turistas, que transitan junto a los locales comerciales, la mayor parte restaurantes o tiendas de alquiler de coches, motos, quads, buguis…, que suponen la forma más ágil para moverse por la isla, a pesar del denso tráfico en las principales poblaciones.

Nos desplazamos hasta las ruinas de Akrotiri (12 euros la entrada), a la que califican como la Pompeya minoica porque también quedó sepultada tras una erupción volcánica. Se agradece que el yacimiento esté cubierto, sobre todo si se visita con la calina de agosto, aunque se echa en falta más explicaciones en rótulos y poder contemplar in situ los frescos descubiertos, ya que se encuentran en Atenas.

A continuación nos marchamos al faro de Akrotiri, en el extremo sur, desde donde se contempla una preciosa panorámica de las diferentes islas que conforman lo que de manera genérica se llama Santorini.

Lo hacemos en un pequeño vehículo, un Micra, alquilado por 35 euros. Desde allí nos dirigimos a la costera y, por supuesto, concurrida, localidad de Kamari, que recuerda algunas de las más visitadas localizaciones del Mediterráneo español. Siempre con paciencia antes las largas colas de vehículos conducidos por foráneos. Por cierto, la gasolina 95 está a casi dos euros el litro.

En la siguiente entrega del viaje: Atenas, Corfú, Kotor, Burano, Murano y Venecia

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